martes, 20 de septiembre de 2011

SANGRE DE CRISTAL

Abre la noche y despierta en mi el deseo inalienable del gozo de tu compaña, de sostener tu mirada bajo el manto de las estrellas, de sentir tu fría y tersa piel abrazar la yema de mis dedos.

“He dejado de contar las noches en las que en mis sueños
era yo la elegida para humedecer tus labios,
para ser cosida por tus ojos más allá del brillo de mi piel,
he dejado de contar las noches que no era yo quien te daba de beber”.



 Descanso y vivo entre la melodía de la canción que sólo por una noche será nuestra, que agudiza mis sentidos para volar más allá de los muros de mi existencia y encontrarme a tu lado.


“Cierra los ojos, reposa en el diván,
y observa cómo sinuosa deslizo ante tus ojos,
marcando el baile prohibido al resto de los sentidos...
ven...
acércate...
huele esta esencia que he destilado
sólo para la única noche en que tú y yo seremos uno...”


Susúrrame el sonido de tu aroma cayendo sobre el lecho de cristal, susúrrame el eco de tu ausencia en los segundos que armonizan los besos que endulzan mis labios... cae en mi... entra en mi... baila en mi... sé parte de mi y permite que fluya bajo el compás de tus olas...

Abre la noche y despierta en mi el deseo inalienable de acariciar tu piel en el cristal que miro, acaricio y saboreo para ser parte de ti en la sangre de la vid en la que me baño.

 

Información de registro SafeCreative

lunes, 12 de septiembre de 2011

De nuevo, un ayer...

Los primeros rayos de sol despiertan en mi la ventana del día que me queda por vivir. Luce el sol en el cielo, y arde en mi el fuego del deseo de encontrarte en mi camino. Amanece un nuevo sentimiento que entre miradas perdidas, caricias no alcanzadas y sonrisas escondidas, me invita a conocerte un día más bajo la tenue luz de mi candela.

 


Pasan las horas eternizadas bajo el compás de los segundos,
y pasan los segundos escondidos bajo el manto de la eternidad,
y entre las horas y los segundosno existe más que el aire que nos separa, indisoluble,
a la espera de ese encuentro causal en que nos reconozcamos
en la armonía de nuestros pasos.Y sonrío, y río, ...
y canto alegre a las mañanas de los días que me llenan de ti,
y soy por ti y estoy por ti, ...
y contigo soy y estoy como siempre soñé que se puede ser.
Y aunque el tiempo juegue para mostrar
que las quimeras nacen en un mundo distinto al nuestro,
somos esa puerta que hace posible lo imposible,
para vivir la realidad que creíamos ilusión.Vivimos los días como aquellos cuando aún creíamos en las quimeras, rememorando la juventud de nuestra piel, cuando incluso el más absurdo de los silencios penetraba nuestros oídos para arrancarnos las lágrimas más amargas de nuestro pecho, o la sonrisa más lúcida de nuestra alma.

 

Vivo y siento en un mundo distinto al que me amamanta, camino en un sendero de sueños reales y realidades ilusorias, donde el aire mantiene vivo el fuego de mis entrañas, y tus caricias me envuelven y elevan a un nuevo sueño.

 

Información de registro SafeCreative